Los cuidados esenciales para un perro incluyen una nutrición balanceada, ejercicio diario, higiene regular (cepillado, baño, dientes, uñas, oídos), entrenamiento con refuerzo positivo, visitas veterinarias para vacunas y desparasitación, y mucho cariño y estimulación mental para su bienestar emocional, asegurando siempre agua fresca y un entorno limpio. Nutrición y Salud Alimentación de calidad: Adapta la comida a su edad, raza y nivel de actividad. Asegúrate de que siempre tenga agua fresca y limpia. Visitas al veterinario: Cruciales para revisiones, vacunas (rabia, polivalente) y desparasitaciones (internas y externas). Desparasitación: Sigue el calendario recomendado por tu veterinario para protegerlo de parásitos. Higiene y Aseo Cepillado: Regularmente para evitar nudos y eliminar pelo muerto (2-5 veces/semana). Baño: No en exceso (cada 1-2 meses) con champú específico para perros, secándolo bien para evitar humedad. Higiene Dental: Cepillado diario o con snacks dentales para prevenir sarro. Uñas: Córtalas cada 3-4 semanas para evitar dolor y posturas incorrectas. Oídos: Revisa y limpia semanalmente para prevenir infecciones. Entorno: Mantén su cama, platos y juguetes limpios. Ejercicio y Estimulación Mental Paseos diarios: Necesarios para su salud física y mental. Juego: Sesiones de juego diarias fortalecen el vínculo y evitan el aburrimiento. Entrenamiento: Usa refuerzo positivo para enseñar comandos y socializarlo. Bienestar Emocional Tiempo: Dedícale tiempo, intégralo en tus rutinas y dale afecto. Entorno seguro: Prepara un espacio tranquilo y seguro donde pueda relajarse. Estimulación: Proporciona juguetes adecuados y variados para su mente.